Tráfico | T 82° H 41% | Powered by Yahoo! Weather

Sin categoría

Noticias | Sin categoría

El Museo Británico explora la vida y leyenda de los vikingos

WUVN News
03/04/2014 2:45 PM

Londres, 4 mar (EFE).- La vida de los vikingos entre los siglos IX y XI centra una exposición del Museo Británico, que retrata a los legendarios escandinavos como comerciantes y algo pacificadores, además de guerreros agresivos que saqueaban iglesias y monasterios.

Con varios objetos arqueológicos, entre ellos un barco de 37 metros de largo, la galería muestra a estos pueblos nórdicos en un contexto global, a través de sus contactos culturales durante la época de su apogeo en el norte de Europa entre los años 800 y 1050.

La exhibición, titulada “Vida y leyenda de los vikingos” y que podrá ser vista del 6 de marzo y hasta el 22 de junio, ocupa la nueva sala Sainsburys del museo, dedicada a muestras temporales.

Muchos de los objetos no han sido vistos antes en el Reino Unido, pero también hay piezas de su colección permanente, junto con otras cedidas, principalmente por el Museo Nacional de Dinamarca.

“El tema principal de la exposición es la diversidad cultural y los contactos que los vikingos establecieron durante su extraordinaria expansión entre alrededor el año 800 y 1050″, dijo hoy a Efe Tom Williams, uno de los comisarios de la muestra.

La estrella de la exposición es un barco de guerra de 37 metros de largo, cuyos restos fueron hallados en 1997 en Dinamarca y que por primera vez ha salido de ese país.

A través de fotografías y monitores, el Británico explica el proceso de reconstrucción del barco, encontrado en el fiordo Roskilde y que era apenas el 20 por ciento de la pieza original.

Para que el visitante tenga una idea de cómo era esta embarcación -denominada Roskilde 6-, el museo ha realizado un minucioso trabajo de reconstrucción colocando las delicadas maderas en un armazón de metal, del mismo tamaño de la embarcación.

Según Williams, es el barco de guerra más grande hallado hasta ahora de los vikingos y permite conocer la tecnología de la que disponían y que les permitió “viajar tan lejos como hasta América del Norte, hacia el oeste, o al Mar Caspio, hacia el este, así como a las orillas del norte de África y, por supuesto, Europa”.

Se estima que este barco fue construido en siglo XI, el de mayor esplendor de la Era de los Vikingos, cuando Inglaterra, Dinamarca, Noruega y posiblemente una parte de Suecia estaban unidos bajo el reinado de Canuto el Grande.

El tamaño del barco y los recursos que fueron necesarios para su construcción sugieren que, con mucha probabilidad, se trató de un barco real, relacionado con las guerras que luchó ese rey para establecer su autoridad en su imperio nórdico.

En la exposición queda claro que el mar no era un obstáculo a la hora de emprender sus expediciones, pues con sus barcos los vikingos establecieron importantes contactos culturales y comerciales.

Si bien eran violentos, sobre lo que hay numerosas leyendas, también mantenían relaciones pacíficas con los pueblos que visitaban, intercambiando regalos con soberanos de otros territorios y mostrando interés por la moda de los lugares explorados.

Es así que el Museo Británico expone joyas, sobre todo pulseras de oro, y restos de sedas muy preciadas.

Uno de los objetos destacados es un collar de oro de dos kilos de peso hallado en Dinamarca y que posiblemente fue utilizado por una dama relevante entre los años 900 y 1000.

Tampoco faltan vasijas procedentes del Museo Nacional de Dinamarca, que eran utilizadas por los vikingos para importantes ceremonias de reconciliación entre enemigos.

Entre otros objetos hay también un tesoro formado por monedas y anillos, hallado en Yorkshire (norte de Inglaterra) en 2007 y que por primera vez es mostrado al público en su totalidad.

El Museo Británico no niega la fama de agresivos que tenían estos pueblos nórdicos, en los que perder la vida en combate era considerado “glorioso”, a diferencia de morir en paz, en cama, visto como algo “vergonzoso”.