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Orbán ve avalada su política en las urnas entre las criticas de OSCE y la oposición

WUVN News
04/07/2014 11:52 AM
Actualizada: 04/07/2014 1:02 PM

Budapest, 7 abr (EFE).- El polémico primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, consideró hoy que su amplia victoria en los comicios parlamentarios ratifica su política, criticada por la Unión Europea por socavar la democracia, mientras que la oposición y la OSCE creen que su formación se ha visto favorecida por la nueva ley electoral.

La holgada victoria con el 44,5 por ciento de los votos de su partido Fidesz, una vez escrutado el 99 por ciento de las papeletas, podría incluso asegurarle de nuevo, como ya sucedió en 2010, una mayoría de dos tercios en el Parlamento, señalan los analistas.

“Los votantes dijeron sí a las políticas económicas y reforzaron todo” lo hecho por el Gobierno saliente, declaró hoy Orbán en una rueda de prensa en Budapest con medios internacionales.

Según el primer ministro conservador, el resultado de los comicios de ayer “es una autorización clara” a seguir con el rumbo emprendido tras su primera victoria en las urnas, en 2010.

El líder de la izquierda, el socialista Attila Mesterházy, dijo anoche, después de conocer los resultados, que las elecciones tuvieron lugar con reglas “deshonestas” e incluso afirmó que no quiere felicitar a su adversario.

Mesterházy se refería así a que la ley electoral fue reformada por el Fidesz dos años atrás con el objetivo, según ha venido repitiendo, de favorecer la victoria conservadora.

El analista Róbert László, del Instituto Political Capital, explicó hoy a Efe que el sistema creado por el Gobierno conservador sirve para fortalecer al ganador, debido a que más de la mitad de los escaños se logran con una simple mayoría relativa en las circunscripciones individuales, donde el partido de Orbán arrasó ayer, ya que perdió tan solo 10 de las 106 en total.

Los otros 93 escaños en liza de un total de 199 se reparten en base a un segundo voto de los ciudadanos, emitido a las listas nacionales de los partidos.

Otra “barbaridad”, según László, es que el sistema recompensa al vencedor, ya que los sufragios sobrantes para ganar en la circunscripciones individuales se suman a los emitidos por los votantes en las listas nacionales.

Los observadores electorales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) también opinaron hoy que Orbán contó con una “ventaja indebida” en las parlamentarias.

“El partido gobernante tuvo una ventaja indebida, incluso en la cobertura mediática parcial”, resaltó en rueda de prensa el portugués Adão Silva, coordinador de esa misión, aunque reconoció que el proceso de votación se “administró de forma transparente y eficiente”.

Los observadores indicaron que “la forma en la que se elaboraron los nuevos límites de las circunscripciones electorales careció de transparencia” y estuvo acompañada de acusaciones de favorecer al partido gobernante.

Además, criticaron que la cobertura de las elecciones por parte de los medios no fue parcial y que durante la campaña a veces se difuminaron las fronteras entre la formación en el Gobierno y el Estado.

Ante las críticas, Orbán aseguró hoy que “los votantes han respondido a esas opiniones con su voto”.

Esos cambios en la ley electoral pueden permitir al partido de Orbán conservar su rodillo parlamentario de dos tercios en el Parlamento, necesario para introducir cambios legales de rango constitucional, pese a haber perdido alrededor de 600.000 votos, destacan algunos analistas.

En cualquier caso, esa mayoría depende, según los expertos, de los resultados todavía no definitivos de algunas circunscripciones y se espera que en la segunda mitad de la semana se conozca la distribución final de los escaños en el Parlamento.

Aunque Orbán ha asegurado que los próximos años serán solo para consolidar su política, algunos expertos, como László, creen que la base del éxito del polémico mandatario es polarizar a la sociedad para tener movilizados a sus seguidores, por lo que augura más medidas polémicas.

Tras el decepcionante 26 % de los votos conseguido por la oposición de izquierdas, el otro vencedor de los comicios es el ultraderechista Jobbik, conocido por su agresiva retórica contra los gitanos y que logró el tercer puesto con el 20,5 por ciento de los apoyos, cuatro puntos más que hace cuatro años.

El líder de la formación, Gabor Vona, declaró hoy que el Jobbik es el “partido nacionalista radical más exitoso en la Unión Europea” y se mostró optimista ante los comicios europeos de mayo.

Este partido niega ser racista y antisemita, pese a las salidas de tono de algunos de sus responsables contra gitanos y judíos, y dice que lucha contra la corrupción y por el mantenimiento de la ley y el orden.