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Golino, “sorprendida” porque la Iglesia no se quejó por el tema de “Miel”

WUVN News
04/11/2014 11:42 AM

Madrid, 11 abr (EFE).- La actriz y modelo Valeria Golino debuta en la dirección de largometrajes con “Miel”, una valiente incursión en un tema árido y tabú, sobre todo en la católica sociedad italiana, la eutanasia: “Me sorprende que en un país como el mío, la Iglesia no me haya dicho nada”, señala en una entrevista con Efe.

“Me parecía un argumento interesante, tenía una cierta urgencia en hablar sobre esta realidad, que evitamos, porque yo también he perdido a una persona que amaba. Y eso me ha llevado a pensar mucho en la muerte. Lo vi como un buen argumento cinematográfico”, explica la “novia” de Tom Cruise en “Rain Man” en una conversación telefónica desde Roma, donde vive ahora.

“Miel” está basada en una novela de Mauro Covacich “A nome tuo”, que cuenta la historia de Irene, una dulce muchacha interpretada por Jasmine Trinca, que tiene un trabajo peculiar: ayuda a “bien morir”, como ella misma dice, a enfermos terminales, siempre con su consentimiento consciente y con la ayuda de sus familiares.

Un tema peliagudo, sobre en su país, reconoce la artista, quien, entre risas, confiesa que no solo no le dijeron “nada”, sino que “varios periodistas del Vaticano dijeron que era una película que hablaba de cosas interesantes”.

“Y cuando pienso que gané en Cannes el premio Ecuménico, ¡qué puedo decir!, puede que las cosas estén cambiando. Lo que sí quiero aclarar -puntualiza- es que yo no quería tener polémica con la Iglesia, no era lo que me interesaba, y creo que eso queda claro en la película”.

Golino (Nápoles, 1965) atesora, como actriz, más de una treintena de premios, entre ellos, un David de Donatello (el Goya italiano) varios Globos de Oro y una Copa Volpi.

La modelo debutó en el cine en 1985 con “Pequeños incendios”, de Peter del Monte y, al año siguiente, ya fue premiada como mejor actriz en el Festival de Venecia por su trabajo en “Storia d’amore”.

Reconoce que le hubiera gustado hacer el papel protagonista de “Miel”, pero “la directora no me quería”, bromea. “No, debía ser una mujer más joven, alguien de mi edad le da un dramatismo diferente, que yo quería evitar”.

Aunque asegura que seguirá trabajando como actriz, que es “lo que le permite comer”, reconoce que como directora supo desde el principio que lo más difícil de “Miel” serían las escenas donde se producen las muertes de las personas.

“Sabía que bastaba un mínimo error para convertirlas en terribles, faltas de credibilidad u obscenas”, explica.

Nada de eso sucede. La italiana ha conseguido dotar de una enorme ternura y realismo a cada uno de los episodios, aún cuando algún familiar le espeta “vaya trabajo de mierda que tienes”. Porque Miel, el nombre en clave de esta “mercenaria, que no sicaria”, según dice la propia protagonista, cree que lo que hace es lo correcto.

“Ella hace una cosa ilegal, sí. Pienso que es justo ayudar a una persona que ha decidido morir porque está sufriendo, es justo. Soy pro eutanasia. Pero en la película están las dudas que puedo tener; como artista, no tengo por qué explicar nada, porque todo es ambivalente. Y no quiero dar lecciones a nadie”, remata Golino.

La trama de la película se complica cuando una de las personas que solicita asistencia tiene una salud de hierro, pero quiere morir.

“¿Es esto eutanasia, o asesinato? Esto es una pregunta que también me hago. Ser ayudado a morir por motivos invisibles, que no son el sufrimiento del cuerpo, pero sí del alma, es una cosa muy importante. Creo que cada caso es diferente. No sé qué es justo y qué está equivocado. Las dudas que se ven en la película son las mías”, reflexiona.

Actriz de fama internacional, única mujer protagonista en la comedia “Hot Shots!”, Golino no trabaja, de momento, en Hollywood, “ya no vivo allí”, explica, aunque apunta que “no digo que no haré nada allí porque en nuestro trabajo todo es posible y todo cambia”.

Donde querría trabajar es en España, pero “!no me quiere nadie!”, vuelve a decir entre risas. “Tengo tan claro con quién me gustaría trabajar que prefiero no decirlo”.

Por Alicia G.Arribas.