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Cierra campaña electoral argelina entre promesas y amenazas de inestabilidad

WUVN News
04/12/2014 9:41 PM
Actualizada: 04/13/2014 5:41 PM

Argel, 13 abr (EFE).- La campaña de las presidenciales argelinas del próximo día 17, en las que el presidente Abdelaziz Buteflika, de 77 años, parte como el más claro favorito, ha llegado hoy a su fin entre promesas de un futuro mejor y amenazas de inestabilidad.

El exprimer ministro y jefe de campaña de Buteflila, Abdelmalek Selal, eligió el complejo olímpico levantado por el brasileño Oscar Niemeyer para cerrar el telón de la campaña llamando a la participación.

“Debemos estar a la altura de este acontecimiento para mostrar al mundo entero que Argelia es fuerte por la unidad y cohesión de su pueblo”, dijo Selal ante alrededor de 10.000 personas en un mitin que apenas duró una hora.

En su discurso, continuamente interrumpido por los miles de asistentes que acudieron en numerosos autobuses, Selal también hizo un repaso de los logros de Buteflika, que ha sido el gran ausente de la campaña debido a su deteriorado estado de salud.

Selal insistió en que Buteflika, convaleciente de un ictus sufrido en abril de 2013, está comprometido a continuar la construcción de un estado “sólido y democrático” en el que se garanticen las libertades de los ciudadanos.

El exprimer ministro, que subió al estrado arropado por varios dirigentes políticos, también prometió que luchará “sin descanso” contra los grandes peligros del país que, según Selal, son la exclusión, la burocracia y la corrupción.

Selal, que calificó al presidente-candidato como “el hombre de la continuidad y la estabilidad”, lanzó durante su discurso un claro mensaje al candidato Ali Benflis, el aspirante a las presidenciales con más opciones tras Buteflika.

“No permitiremos a nadie que nos amenace o nos atemorice. Las urnas son la única manera de decidir entre los candidatos en liza”, dijo Selal.

Sus palabras están en la línea de las declaraciones pronunciadas anoche por Buteflika, las primeras relacionadas con las elecciones, en las que aseguró que “un candidato acaba de amenazar a los gobernadores y a las autoridades”.

“Ha hecho una llamada de atención a nuestras familias y a nuestros hijos en caso de fraude, ¿qué quiere decir esto?”, se preguntó Benflika antes de añadir: “¿Es terrorismo en la televisión?”.

El resto de dirigentes que hacen campaña por Buteflika, a quien la oposición no duda en calificar como el “candidato-ausente”, también han advertido del supuesto peligro de inestabilidad en caso de victoria de Benflis u otros candidatos.

El jefe de campaña de Buteflika en Argel, Sedik Chiheb, que hoy participó junto a Selal en el cierre de campaña, indicó recientemente a Efe que “la oposición quiere un cambio rápido y repentino”.

“Nosotros queremos dar una velocidad regular al proceso de reformas constitucional e institucional y ellos quieren la precipitación, y la precipitación nos ha constado muy caro”, dijo en relación a la apertura política llevada a cabo en Argelia a finales de los años ochenta que condujo a un decenio de conflicto civil.

Frente a las promesas y amenazas de los fieles a Buteflika, Ali Benflis clausuró también su campaña electoral prometiendo un futuro mejor y advirtiendo contra un eventual fraude electoral a favor Buteflika.

“Los que están acostumbrados a mantenerse en el Gobierno con el fraude, piensan que pueden hacer esta vez lo mismo que han hecho en el pasado”, dijo Benflis ante alrededor de 2.000 personas en un polideportivo de Ruiba, una localidad situada a las afueras de Argel.

Benflis, que deshojó los principales problemas del país, entre los que citó el paro, la falta de producción nacional, la escasez de vivienda, la corrupción o la burocracia, también prometió un futuro mejor a los argelinos entre continuos gritos de “Benflis presidente”.

El candidato declaró que no podría haber estabilidad sin unas elecciones transparentes y subrayó, entre aplausos, que “el fraude es una línea roja”.

Para evitarlo, dijo contar con un “ejército de 60.000 observadores electorales” que tiene previsto desplegar por todos los colegios electorales del país el próximo día 17.

Frente a ellos y a los otros cuatro candidatos que han intentado levantar su voz por encima de Buteflika y Benflis, también han buscado su espacio en la campaña, la coordinadora de partidos por el boicot y el pequeño grupo civil Barakat (basta).

Ambos grupos, además de advertir de los supuestos peligros de que Buteflika se mantenga en el poder, han calificado de “farsa” la contienda y han llamado a una transición política para crear las bases de un Estado democrático y de derecho.

Con esperanzas de continuidad, con ganas de cambio, descreídos por la corrupción o inquietos por las amenazas de inestabilidad, los argelinos afrontan a partir de hoy tres días de reflexión antes de enfrentarse el jueves ante las urnas.