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El cine y teatro iraníes se movilizan para salvar a una joven de la horca

WUVN News
04/15/2014 11:12 AM

Teherán, 15 abr (EFE).- El cine y el teatro iraníes, con figuras como el “oscarizado” director Asghar Farhadí, se han movilizado para salvar de la horca a Reihane Yabarí, una joven de 26 años condenada a muerte por haber matado a un hombre que, según su versión, intentó violarla.

Una docena de conocidos actores y decenas de representantes del mundo de la cultura iraní y estudiantes acudieron a la última vista celebrada para mediar entre la joven y los familiares de la víctima, el médico Morteza Abdolalí Sarbandí, para tratar de impedir la inminente ejecución.

Yabarí, decoradora de interiores e hija de la conocida actriz Shole Pakravan, fue condenada a muerte en 2009 según la “quesas” (ley islámica de “retribución” que exige el pago de sangre con sangre) y será ejecutada si no obtiene el perdón de los familiares.

La joven actuó cuando era niña en una de las series de Farhadí, director de “La Separación” -que recibió el Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 2012-, quien dirigió una carta abierta a la familia del fallecido para rogarles el perdón.

“Perdonar no es solo salvar la vida de una persona, es un acto simbólico y un llamamiento a todos para dejar pasar y perdonar al prójimo”, dice en la misiva el cineasta, para quien “quizás el destino de la sangre derramada en esta desgracia sea ser útil para regalar el gran concepto del perdón a los demás”.

“Os comprendo y os pido sinceramente que la perdonéis”, demandó.

La directora Rajshane Bani Etemad, los actores Yamshid Mashayejí y Behzad Farahaní y las actrices Bahare Rahnama y Hanie Tavasolí son algunos de los involucrados en el movimiento para salvar a Yabarí, que tenía 19 años cuando ocurrió el suceso.

Más de 130.000 personas han firmado una carta impulsada por la plataforma Avaaz para pedir la suspensión de la ejecución al entender que la joven “actuó en defensa propia y no merece morir”.

En la red social Facebook se han abierto varias campañas, con páginas como “Yo soy Reihane Yabarí” y “Salvemos a Reihane Yabarí de la ejecución en Irán”, que recogen apoyos de miles de seguidores.

También el relator especial de la ONU para los derechos humanos en Irán, Ahmed Shaheed, emitió esta semana un comunicado en el que instaba a las autoridades iraníes a parar la ejecución y celebrar un nuevo proceso en el que “se garanticen los derechos” de la acusada.

A su entender, parte de la acusación se basó en una confesión de Yabarí sonsacada con torturas.

Según la versión de la condenada, el médico Sarbandí, ex empleado del Ministerio de Inteligencia iraní, la contrató para ayudarle a decorar su oficina y la llevó a un edificio donde trató de violarla, ante lo que ella se defendió con un pequeño cuchillo con el que le hirió en un hombro.

La investigación mostró que, en el camino, el doctor había parado a comprar tranquilizantes, presuntamente destinados a inmovilizar a la chica, que se encontraron en un vaso de zumo en el lugar del delito.

Su abogado, Abdolsamad Jorramshahí, asegura que la víctima no murió por la herida provocada por el pequeño cuchillo sino a manos de una persona identificada como “Sh”, que no fue detenida “por motivos políticos”.

“La familia de la víctima sabe que Reihane no es la asesina”, dijo a la agencia IRNA.

En estos momentos, la única solución para evitar la ejecución es “que los familiares la perdonen”, manifestó a Efe este abogado, que calcula que, de no haber perdón, la sentencia se ejecutará en un mes.

Por su parte, el letrado de la acusación, Shabaní, declaró hoy a la agencia iraní Tasnim que “la evidencia es incompatible con los argumentos de Reihane”, aunque reconoció que “desgraciadamente, algunos aspectos todavía no están claros”.

Según él, la sentencia de “retribución” es “correcta” y no va a ser frenada por la familia.

Este caso ha abierto un debate sobre las posibilidades de las mujeres de defenderse de ataques sexuales sin enfrentarse luego a la pena capital.

Shahindojt Moulaverdí, vicepresidenta del Gobierno para Mujeres y Familia, aseguró a Efe que el Ejecutivo “está tratando de retrasar un poco el caso” para dar tiempo a que la familia cambie de opinión, porque “el Poder Judicial no puede condonar, la única solución es que los parientes cercanos otorguen el perdón”.