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Max Howard asegura que los clásicos siguen inspirando, porque tocan sentimientos

WUVN News
05/09/2014 9:40 AM

Las Palmas de Gran Canaria (España), 9 may (EFE).- Los cuentos clásicos seguirán inspirando nuevos films de éxito, pese al paso del tiempo y al avance de las tecnologías, porque sus historias hablan de sentimientos y por ello no pierden vigencia, ha defendido hoy Max Howard, productor de algunos de los mayores éxitos de Disney.

Este cineasta británico, productor de películas como “Aladdín”, “Spirit” o “El rey león”, participa esta semana en el Festival de Animación, Videjuegos y Efectos Especiales de Gran Canaria (islas Canarias), Animayo, como invitado de honor de la edición de este año.

“Los clásicos constituyen un lugar natural al que recurrir” para quienes hacen cine o espectáculos, ya que atesoran “algunas de las más grandiosas historias jamás contadas” y no pasan de moda, porque tratan de asuntos consustanciales a la naturaleza humana, como los sentimientos y, en consecuencia, “ofrecen una fuente de material importante” para ese tipo de trabajos, sostiene Howard.

Para explicar su parecer, Max Howard alude a una de las producciones más exitosas de las que ha sido responsable dentro de los estudios Disney, “El rey león”, cuya buena acogida por parte del público obedece al hecho de que “no es en realidad una historia sobre animales, sino acerca de las emociones humanas”.

Emociones que, en el marco de ese cuento, “puedes enfocar desde distintas perspectivas, a través de los distintos animales que aparecen en él”, haciendo que sea un relato que interese a espectadores de épocas diferentes, destaca.

Similar es el caso de otros personajes de películas de éxito, como el oso protagonista de “Kung Fu Panda”, de Dreamworks, añade.

Ese panda torpe y perezoso que acaba convertido en un experto de las artes marciales se ha ganado el aprecio de públicos variados alrededor de todo el mundo, “porque tiene un corazón, un gran corazón, y una ambición”, características que llevan a mucha gente a identificarse con él, destaca Max Howard.

Este productor de origen británico pero afincado en Estados Unidos, que ha trabajado también en otros largometrajes ya clásicos como “Quién engañó a Roger Rabbit” o “Pocahontas”, ha matizado, entre risas, que la respuesta que obtenga cualquier historia es más impredecible cuando se trabaja con el público infantil, que puede tener reacciones inesperadas.

Como le ocurrió a él, según ha relatado, en una ocasión en que conversó con niños de diez años que habían visto películas hechas hace cincuenta, sesenta o setenta años, como “Blancanieves”, “Bambi” o “Pinocho” y a los que les preguntó en qué año crecían que se habían hecho.

Su pregunta obtuvo respuestas variadas, pero de las que el productor destaca una: la de un niño que dijo que pensaba que era de 1492, porque “resulta que su profesor le había estado contando el día antes que en ese año Cristóbal Colón había descubierto América, y él pensaba que debía ser de ese entonces”, ha expuesto. “Es fantástico”, ha añadido.

Max Howard ha reflexionado, además, sobre el futuro de la animación, que ha opinado que “es maravilloso”, en la medida en que quienes trabajan en ella “tienen muy variadas áreas” a las que poder dedicarse actualmente, porque su profesión es aplicable en la actualidad a “cualquier forma de arte, de entretenimiento y de comunicación a lo largo de todo el mundo”.