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Testigo en causa contra el vicepresidente argentino deja el país “por amenazas”

WUVN News
05/21/2014 1:19 PM
Actualizada: 05/21/2014 12:34 PM

Buenos Aires, 21 may (EFE).- Un exasesor del actual vicepresidente del Gobierno argentino, Amado Boudou, afirmó hoy, en declaraciones a los medios locales, que dejó el país tras haber recibido amenazas por su papel de testigo clave en el caso de corrupción en el que se investiga al funcionario.

“Ya hice la declaración y cuando estén dadas las condiciones lo haré, porque no sirve un testigo muerto”, aseguró José Capdevila, exdirector de asuntos jurídicos del ministerio de Economía durante la etapa en que Boudou ocupaba la cartera.

Capdevila fue llamado a extender su declaración en la causa judicial del llamado caso Ciccone (una imprenta de papel moneda), que investiga delitos de corrupción, pero decidió abandonar Argentina, tras denunciar amenazas contra él y su familia ante la Justicia el pasado lunes.

“No estoy en mi país, me he tenido que ir”, ratificó hoy Capdevila, en unas declaraciones a radio Continental, y dijo que lo que le están haciendo es “mafioso”.

“Lo más importante es mi dictamen. Yo ya fui a la Justicia y lo ratifiqué. Quizás me quieren hacer otras preguntas. Yo en el momento que las condiciones de seguridad estén dadas voy a presentarme. No quiero irme para siempre. La Argentina es mi país, quiero volver”, declaró en una videoconferencia difundida por el portal de noticias Infobae.

Por su parte, el jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, sostuvo hoy que “si (Capdevila) tenía una afectación podría haberlo hecho a través del ámbito judicial”.

“Cuando se trata de una cuestión que afecta la seguridad de un testigo, existe el testigo de identidad reservada o testigo protegido, y en virtud de ello la persona debe tomar las instancias de utilización de esa estrategia ante el ámbito judicial”, dijo en una rueda de prensa.

Boudou está siendo investigado por ser el presunto autor de un delito de negociaciones incompatibles con la función pública por la compra de la empresa Ciccone Calcográfica.

En julio de 2010, un juzgado del fuero comercial declaró la quiebra de Ciccone a petición del Fisco argentino por deudas impositivas, pero la Justicia levantó la declaración tres meses después, a solicitud de la propia empresa, tras haber negociado un plan de pagos.

Según el testimonio del exasesor, Capdevila había advertido al ministerio de no intervenir a favor de la empresa ya que la cuestión era responsabilidad del Fisco.

Tras el levantamiento de la quiebra, la compañía quedó en manos de la sociedad The Old Fund, presidida por Alejandro Vandenbroele, quien es señalado como “testaferro” de Boudou, aunque el vínculo fue negado por el vicepresidente.

Boudou dejó la cartera de Economía tras las elecciones de 2011 para ocupar la Vicepresidencia, pero las denuncias por su presunta implicación en escándalos de corrupción eclipsaron su carrera política y Fernández decidió mantenerlo en un discreto segundo plano.