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Las penurias de Xi Jinping en la Revolución Cultural, éxito en la Red china

WUVN News
06/13/2014 8:20 AM

Pekín, 13 jun (EFE).- Un vídeo de una entrevista al presidente chino Xi Jinping hace 10 años, en la que este relata con todo tipo de detalles las penurias que sufrió durante la época de la Revolución Cultural cuando se fue a trabajar al campo, se ha convertido en el último éxito en la red china.

Tan solo un día después de que se publicara en internet, el vídeo, de unos 30 minutos, se ha vuelto viral y ha recibido 2,24 millones de visitas -y subiendo- tan solo en uno de los cuatro mayores portales de internet de China en los que se puede ver, Tencent.

La difusión del vídeo es interpretada como un nuevo movimiento del presidente Xi Jinping para acercarse al pueblo llano, después de su aparición en un establecimiento de una cadena de restaurantes de Pekín especializada en “baozi”, bollos hervidos con diferentes tipos de rellenos, y su visita sorpresa a uno de los barrios más turísticos de la capital en un día de alta contaminación.

En el documento audiovisual que circula por internet hoy, un periodista entrevista a un joven Xi Jinping de corbata gris y camisa blanca -por entonces secretario del Partido en la provincia de Zhejiang (este)-, sobre los siete años que trabajó en el norte de China durante la época de la Revolución Cultural.

Cuando tenía 16 años, Xi se propuso como “voluntario” -según cuenta él mismo- para dejar Pekín y asentarse en un área rural a trabajar, después de que su padre, Xi Zhongxun, uno de los fundadores del PCCh y entonces viceprimer ministro, cayera en desgracia y acabara en prisión.

“Yo era el único que sonreía de toda mi familia cuando mi tren dejó la capital”, explica el presidente al periodista, y apunta: “Le dije a mi familia que si no iba, no estaba seguro de si sobreviviría. ¿Cómo puede ser, entonces, algo malo?”, comenta sobre aquella época, en la que, como él, millones de personas fueron enviadas al campo a reeducarse y “aprender de las masas”.

Al principio, confiesa Xi, le resultó muy difícil el trabajo en el campo. “Me cansaba solo con subir una montaña”, cuenta el ahora presidente, a quien le costó adaptarse a la vida rural.

Xi admite haber sido criticado por ser “despilfarrador” tras alimentar a un perro con pan duro, cuando a los propios ciudadanos de la localidad les era difícil acceder a este alimento básico.

Fue en esos años cuando el presidente aprendió a fumar, motivado por los descansos que los fumadores disfrutaban de vez en cuando gracias a este hábito.

A los tres meses, dejó la aldea para volver a Pekín, pero poco después, volvería de nuevo a intentar adaptarse a la vida en el campo, esta vez, con más éxito.

Xi cuenta que tuvo que soportar desde las pulgas, la malnutrición o el aburrimiento, unas condiciones de vida que, según asegura, le convirtieron en un “trabajador fuerte”.

El presidente recuerda con especial emoción cuando fue nombrado secretario del Partido en el pueblo años más tarde y confiesa que lloró el día que se marchó de la localidad, cuando le aceptaron en la prestigiosa Universidad de Tsinghua de Pekín en 1975.

“La gente me esperó por la mañana fuera de mi habitación. Y cuando salí y les vi, rompí a llorar”, confiesa el mandatario.

Era la segunda vez que lloraba. La primera vez, recuerda en el vídeo, fue cuando le comunicaron por carta que su hermana mayor había fallecido.