Tráfico | T 57° H 32%

Espectáculos | Noticias

Recordar a Saramago sentado en un banco, con un libro y a la sombra del olivo

WUVN News
06/18/2014 12:52 PM

Lisboa, 18 jun (EFE).- Hoy, cuando se cumplen cuatro años desde la muerte de José Saramago, centenares de personas pasaron por el lugar donde reposan los restos del escritor, en Lisboa, frente a su Fundación, y le rindieron un espontáneo homenaje de la mejor forma posible: con la lectura de su obra.

La emblemática Casa dos Bicos de la capital lusa fue testigo mudo de un continuo ir y venir de gente durante todo el día. Enfrente, un banco de piedra blanco, a la sombra de un olivo traído de Azinhaga -su localidad natal-, dispuesto a acoger a los turistas y transeúntes que decidieron parar en él, la mayoría libro en mano.

La imagen, aunque frecuente -tanto el banco como el olivo se encuentran en el lugar desde 2011 junto a una inscripción “Pero no subió a las estrellas, si a la tierra pertenecía”- adquirió un significado especial por el cuarto aniversario de su fallecimiento.

Mientras unos se acercaban hasta allí para recordar la figura de Saramago de la forma más tradicional, otros, desde diferentes puntos del planeta, utilizaban las redes sociales para honrar la memoria del Nobel luso.

“Hemos sido tendencia en Twitter y más de treinta mil personas han visto nuestras publicaciones hoy en Facebook”, explicó en declaraciones a EFE Pilar del Río, periodista, presidenta de la Fundación Saramago y viuda del autor.

Desde su despacho, con vistas al lugar donde se encuentran enterradas las cenizas del literato, presenció cómo los ciudadanos anónimos se sucedían en el banco para homenajear al que es considerado una de las mayores figuras de la historia de las letras portuguesas.

Entre ellos, los alumnos de un curso de formación profesional en electricidad. Jóvenes lisboetas, de entre 18 y 24 años, que acompañados de su profesora aprovecharon la jornada de puertas abiertas de la Fundación para aproximarse al escritor.

Aunque admitieron no haber leído su obra, asintieron sorprendidos cuando averiguaron que Saramago comenzó su andadura profesional con un curso profesional para trabajar en una serrería, interesados -al menos aparentemente- en ese viaje que lo llevó hasta la literatura.

“Hoy los trabajadores de la Fundación decidimos arreglar la zona que rodea al olivo, un sitio íntimo, colocamos flores en torno al árbol y hemos visto a la gente pasar, leer un fragmento del libro y marcharse”, detalló orgullosa Pilar del Río.

Convencida de que la mejor manera de honrar su memoria es “que la inspiración le pille a uno trabajando”, la que fuera traductora del Nobel admite sentir una cierta “paz interior” al comprobar que el legado de Saramago sigue vivo.

“Queremos ser conscientes y activos, que aunque no vayamos a poder solucionar ningún problema del mundo, trabajemos como si todo dependiera de nosotros, tal y como hacía él a la hora de escribir y de ser ciudadano”, recalcó.

Además de la reacción popular durante esta efeméride, el cuarto aniversario de la muerte de Saramago estuvo acompañado de la celebración de varios actos culturales, tanto dentro como fuera de las fronteras lusas.

El estreno en Portugal de la película “Enemy”, una adaptación libre de su obra “El hombre duplicado” dirigida por el realizador canadiense Denis Villeneuve y con Jake Gyllenhaal como protagonista, fue uno de los puntos fuertes del programa.

También fue lanzada una edición especial de la revista literaria “Blimunda”, de carácter mensual y digital que se estrenó hoy en papel con el famoso olivo de Azinhaga como imagen de portada.

La editorial Alfaguara se sumó a estos actos con la publicación de “De la estatua a la piedra”, una especie de guía para leer a Saramago escrita por el propio autor, y que está disponible por Internet gratuitamente.

“No dejo de ver su nombre escrito en libros e incluso en paredes”, aseguró Pilar del Río, cuyo despacho, frente al lugar donde descansan sus restos, da a un muro en el que una pintada evoca al literato. Una señal más de inmortalidad.