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La figura de Altuve sigue creciendo con el desarrollo de los Astros

WUVN News
06/27/2014 6:20 PM

Houston (EEUU), 27 jun (EFE).- El talento y la motivación que cada día muestra en el diamante el segunda base venezolano José Altuve, de los Astros de Houston, le han convertido en uno de los jugadores con mayor proyección dentro del equipo tejano y también de las Grandes Ligas.

El reconocimiento de la clase y aportación de Altuve no llega sólo de parte de sus compañeros y directivos sino también de los rivales que lo comienzan a ver como uno de los peloteros que hace deleitar con sus cualidades cuando esta en la caja de bateo.

Altuve, a quien se le dijo muchas veces que nunca daría la talla y que debía olvidarse de su sueño de ser un pelotero de Grandes Ligas, ahora ha podido comenzar a disfrutar de estar en un equipo que le da todo el apoyo y en el que confían plenamente.

Algo que no hacía mucho tiempo no sucedía después que Altuve oía constantemente cuando empezó a mostrarse para los seguidores de talento en Venezuela, que tenía “algo de talento”, pero era “muy bajo” para jugar en las Mayores.

“Cuando tenía 15 o 16 años, los observadores de los equipos me decían, ‘Tienes algo de habilidad’”, recuerda Altuve. “Pero eso era todo lo que me concedían, que era un muchacho con talento”.

Sin embargo, tuvo que demostrar a base de trabajo y esfuerzo que no sólo tenía talento sino que podría ser un jugador especial y espectacular dentro de las Grandes Ligas.

“Su coordinación ojo-mano es incomparable”, declaró el entrenador de bateo de los Astros, John Mallee. “Su habilidad para manejar la parte gruesa del bate es increíble”.

Los seguidores de talento vieron ese don y quedaron impresionados. Sabían que ante ellos estaba un talento que no se ve todos los días, pero de nuevo les quedaba las duda de la altura, sólo un metro y 70 centímetros, y eso era lo que los condicionaba.

“Me decían, ‘Luces bien, pero por tu tamaño no creemos que vayas a poder jugar’”, admitió Altuve.

Eso era lo que al final, muchos de los seguidores de talento que lo evaluaron en Venezuela no pudieron ver más allá de su estatura.

“Su postura hizo que me motivase de forma especial a la hora de trabajar más duro”, destacó Altuve. “No me importaba. Lo que necesitaba era una oportunidad”.

En el 2007, tres seguidores de talento de los Astros estuvieron de acuerdo en que valía la pena arriesgarse con Altuve.

“Me dijeron, ‘Si juegas de esa manera, vas a tener la oportunidad de estar en Grandes Ligas’”, admitió Altuve antes de iniciar la sesión de bateo en el Minute Maid Park.

Seguramente muchos de sus manejadores y seguidores de talento en ligas menores se preguntaban si su tamaño le impediría a llegar a la Gran Carpa.

Pero desde el primer momento, Altuve, de sólo 24 años, les demostró a sus detractores que estaban equivocados.

Altuve, un oriundo de Maracay, se encontraba a mediados de su quinta campaña en el béisbol profesional y bateaba para .361 por Doble-A de Corpus Christi en el 2011 cuando los Astros lo llamaron al primer equipo.

Ahora mismo, Altuve disputa su tercera campaña completa en Grandes Ligas, donde ha surgido como un talento especial.

El pelotero venezolano encabeza a las Grandes Ligas dentro del apartado estadístico de los imparables al haber conseguido 107 y llegó a la jornada de hoy, viernes, contra los Tigres de Detroit, como líder del Joven Circuito al tener .330 de promedio de bateo y 30 bases robadas.

Altuve podría unirse al veterano japonés Ichiro Suzuki (2003) como los únicos jugadores que han llegado al receso del Juego de Estrellas en el primer lugar en su liga en hits, bases robadas y promedio de bateo.

“Eso me hace sentir muy bien”, admitió Altuve. “Cuando produces, significa que estás ayudando a tu equipo y eso es lo que me interesa”.

Altuve bateó para .283 en el 2013, pero al final, decidió que podía rendir aun más. Con ese fin, se puso en mejor forma y se enfocó en tener más disciplina al bate.

“Cambió su dieta y sus hábitos a la hora de hacer ejercicios”, observó el piloto de los Astros, Bo Porter. “Llegó a los entrenamientos pesando cuatro kilos y medio menos, más decidido y enfocado que nunca. Siempre ha sido un jugador entregado. Veía donde estaba y se sentía capaz de llegar a otro nivel. Da gusto verlo recompensado con el éxito que está disfrutando”.

Altuve también se siente realizado y satisfecho de ver que los esfuerzos hechos comienzan a darle los frutos que esperaba recoger.

“Siento que soy mejor jugador y por lo tanto puedo ofrecer mayor ayuda a mis compañeros, de tal forma que el equipo cada día vaya a más y sea mejor”, subrayó Altuve, que además también tiene todo el apoyo y reconocimiento de sus compañeros, que lo consideran modelo y líder a seguir.