Tráfico | T 62° H 46%

Espectáculos | Noticias

Los indígenas costarricenses se relacionaron con los mayas, según un estudio

WUVN News
06/28/2014 6:06 AM

San José, 28 jun (EFE).- La cultura indígena chorotega costarricense, casi extinta en la actualidad, tuvo relación con los mayas, según un estudio basado en decoraciones, limados y aparentes tratamientos curativos de piezas dentales precolombinas.

En el libro “Odontología Prehispánica, Avance y Desarrollo en Mesoamérica”, el odontólogo Mayid Barzuna y la periodista Adriana Núñez demuestran que la influencia maya llegó hasta el norte del país centroamericano.

“Es un repaso histórico de la influencia maya en el área Mesoamericana. Los mayas se extendieron por toda la región centroamericana y se habla de los vestigios que dejaron en Honduras, Guatemala y Belice, pero no se habla de Costa Rica, y en este libro se establecen nexos no solo por cultura y tradiciones, sino por las prácticas odontológicas”, declaró Núñez a Efe.

Para la investigadora, en el libro queda demostrada la influencia que tuvieron los mayas en las diferentes culturas mesoamericanas, incluida la de los indígenas chorotegas, que habitaron en la provincia costarricense de Guanacaste (Pacífico norte).

El descubrimiento se basa en que los limados dentales, decoraciones o las llamadas mutilaciones que utilizaban los mayas son iguales a los que se los realizaban los chorotegas costarricenses.

Según Núñez, el legado de los mayas es de gran conocimiento de la anatomía interna dental, aunado a la habilidad de tratar materiales preciosos que encajaban de manera precisa en las cavidades dentales.

Además se investigó la forma en que fijaban las piezas dentales con una especie de cemento que, hasta el momento, los investigadores no han podido determinar con exactitud cómo lo preparaban.

“Por un lado queremos demostrar que Costa Rica tiene un origen indígena que debe ser de gran orgullo porque los chorotegas eran muy desarrollados. Además que la frontera maya no solo llega a Nicaragua, sino que tiene influencia en el norte (de Costa Rica) con prácticas y costumbres”, manifestó Núñez.

Para la investigación se clasificaron 123 piezas dentales provenientes de cuatro sitios arqueológicos: El Silo, El Jícaro, La Cascabel y Nacascolo, todos ubicados en la provincia de Guanacaste.

Al material recolectado se le hicieron fotografías macroscópicas y microscópicas y tomografía computarizada, que no dañan la muestra y que permitió obtener información adicional que no se había investigado en el país centroamericano.

Las piezas poseen “claras muestras” de distintos tipos de decoraciones dentales, las cuales fueron organizadas por ambos autores de acuerdo con la tabla de clasificación internacional de Romero y Tiesler.

Dentro de los hallazgos se observó un tipo de limado cuyo diseño no encaja con ninguno de los establecidos en dicha tabla, por lo que los investigadores lo agruparon en otra modalidad para que un experto determine si es un tipo de limado nuevo y propio de Costa Rica.

También los expertos identificaron un único espécimen con preparación para incrustación, que presenta una horadación y no una piedra o metal de relleno. En dicha pieza, la cavidad fue realizada por mano del hombre y no por caries, abrasión u otras causas, según Barzuna.

Otro descubrimiento se dio en una pieza que al parecer fue tratada por el hombre, no por motivos estéticos como las anteriores sino curativos, para crear un acceso en la cavidad.

Esta pieza se supone tiene un “drenado para sacar la infección” y se someterá a revisión para valorar si se trata de una práctica de odontología curativa.

Los autores que tardaron dos años en recolectar el material, donaron al Museo Nacional de Costa Rica la investigación con el objetivo de que pueda ser utilizado en futuros estudios por arqueólogos, sociólogos, odontólogos, entre otros, para el rescate del patrimonio histórico.

Nuñez manifestó que esperan poder establecer un contacto con autoridades mexicanas sobre las piezas precolombinas y además confirmar el hallazgo sobre el nuevo tipo de limado, algo realmente “novedoso y propio de la región” para posteriormente incluirlo en la tabla internacional.

Por María José Brenes