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Activistas brasileños piden asilo en el consulado uruguayo de Río de Janeiro

WUVN News
07/21/2014 3:30 PM
Actualizada: 07/21/2014 7:10 PM

Río de Janeiro, 21 jul (EFE).- Tres activistas brasileños solicitaron hoy asilo político en el consulado de Uruguay en Río de Janeiro después de que un tribunal decretara prisión preventiva en su contra por “asociación ilícita” tras su participación en las protestas ocurridas desde el año pasado en Brasil.

La abogada Eloísa Samy acudió al consulado de Uruguay acompañada de David Paixao y Camila Nascimento en busca de asilo después de que una orden judicial revocara un hábeas corpus que se le había concedido tras pasar cinco días en prisión, la semana pasada.

Los tres están acusados por el Ministerio Público de “asociación ilícita” por su participación en las manifestaciones que han tenido lugar durante los últimos meses en el país y Samy fue detenida en una protesta ocurrida en la víspera de la final del Mundial de Brasil, cuando un total de 23 activistas fueron apresados.

Paixao y Nascimento no fueron detenidos pero también recae sobre ellos la petición de prisión preventiva por los mismos motivos.

Hasta hoy, solo 5 de los imputados el pasado 13 de julio permanecen encarcelados y los 18 restantes siguen reclamados por la Justicia.

“Estamos siendo tratados como terroristas”, aseguró a Efe Samy en el consulado uruguayo, donde se quejó de que la semana pasada fue encarcelada como una “delincuente común” cuando por su condición de abogada debería tener derecho a un régimen especial, que la ley brasileña concede de personas con estudios universitarios.

Samy indicó que decidió solicitar asilo político a Uruguay porque el presidente de ese país, José Mujica, “sabe lo que es la persecución política y la fuerza opresiva del Estado”.

“Si no aceptan mi solicitud me llevarán de nuevo a prisión y no tendré derecho a defenderme”, aseguró.

Según la activista, en los cinco días que pasó en la cárcel carioca de Bangú las condiciones fueron “horribles”, compartió celda con otras siete mujeres, solo les facilitaron “una toalla y tres mantas para todas” y no dispusieron de cubiertos para comer.

Por su parte, David Paixao ha estado detenido varias veces por su participación en las protestas y siempre fue defendido por Samy, que adoptó al joven tras comprobar que no tiene familia.

La cónsul uruguaya en Río de Janeiro, Miriam Fraschini, no facilitó ninguna información sobre el trámite de la solicitud de asilo político por parte de los tres activistas brasileños.

Por su parte, un abogado de los activistas, Rogerio Borba, afirmó que los activistas tienen previsto pasar la noche de hoy en la legación diplomática a la espera de una respuesta del Gobierno uruguayo.

“El Gobierno uruguayo no ha dicho ni sí, ni no. Continuamos esperando que se pronuncie”, explicó Borba en declaraciones a periodistas.

A la espera de un pronunciamiento de Uruguay, los abogados de los activistas persiguen que se revoque la orden de prisión preventiva que pesa contra los tres, pues entienden que “se trata de una medida que refleja un exceso de celo por parte de la Justicia”.

El magistrado Flávio Itabaiana de Oliveira Nicolau, del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, decretó la prisión preventiva debido a la alegada “peligrosidad” de los acusados que, en su opinión, suponen un “riesgo para el orden público”.

El arresto de los activistas, la víspera de la final del Mundial, fue duramente criticado por organizaciones de derechos humanos y por el Colegio de Abogados de Río de Janeiro, que consideraron que fueron “arbitrarias” e “intimidatorias”.

Decenas de manifestantes se concentraron a las puertas del Consulado uruguayo para brindar su apoyo a los activistas con pancartas con mensajes como “Protestar no es crimen” o “Somos todos Samy y David”.