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Brizuela espera justicia y dejar atrás la “pesadilla” que vivió en México

WUVN News
08/27/2014 7:55 PM

México, 27 ago (EFE).- El cantante argentino Laureano Brizuela, conocido como el “Ángel del Rock”, espera por fin obtener justicia y dejar atrás “la pesadilla” que vivió hace 25 años en una cárcel mexicana tras ser acusado de defraudación fiscal.

En entrevista con Efe en la capital mexicana, Brizuela contó que en julio pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le notificó que aceptaría su caso después de revisarlo durante cuatro años.

El cantante confió en que la CIDH falle en su favor y exija al Estado la reparación del daño económico y moral que sufrió por haber sido encarcelado injustamente en diciembre de 1989.

“Antes de llegar a las instancias internacionales busqué por la vía pacífica y amigable una solución. Se me negó esa posibilidad y me vi obligado a recurrir hasta la Suprema Corte de Justicia, sin respuesta satisfactoria”, explicó.

El intérprete argentino fue detenido en 1989 en el aeropuerto de Ciudad de México al bajar de un avión procedente de Miami (EE.UU.) por un supuesto fraude al fisco por 1.600 millones de pesos, que equivalen a 122 millones de dólares al cambio de hoy.

Desde aquel día su vida cambió totalmente. Se convirtió en una “pesadilla hecha realidad que quisiera borrar de la mente”, pues a partir de ahí fue tratado “como el peor delincuente del planeta”, señaló.

El artista, que en aquellos años gozaba de las mieles del éxito, describió su detención como un “secuestro” por parte de “un comando encapuchado con armas largas y cortas” que lo llevó de una camioneta a otra “sin una orden de aprehensión”.

Luego fue llevado ante un agente del Ministerio Público y permaneció “incomunicado, sin derecho a una llamada”. Antes de 72 horas le iniciaron un proceso penal y le condujeron a prisión.

En la cárcel permaneció cuatro meses hasta que logró su libertad condicional tras pagar una fianza y firmar una hoja en blanco bajo presión, contó.

Después el juez encargado de su caso le dijo que tenía un documento firmado por él en que se comprometía a pagar sus supuestos adeudos al fisco durante 26 meses.

Brizuela indicó que se vio obligado a pagar elevadas sumas de dinero pues “existía la amenaza de regresar a la cárcel con una condena de tres a siete años por incumplimiento”.

El intérprete de éxitos como “Sueños compartidos” y “Amándote” dijo que las acusaciones en su contra se hicieron en momentos en que el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) inició “una caza fiscal”.

“Creo que hay una acción totalmente premeditada por el Gobierno y cumplió al final su cometido: asustar para que la gente empezara a pagar impuestos”, apuntó.

El trato que recibió de las autoridades y la difusión de su encarcelamiento pretendieron ser un ejemplo para otras personas, incluyendo a figuras del medio artístico, que no pagaban al fisco, añadió.

En 2006, el artista narró aquella etapa de su vida en el libro “Infamia del poder en México” (Grijalbo), desde su experiencia en la cárcel, donde conoció a los más famosos capos de entonces, hasta las acciones legales que emprendió para recuperar sus bienes confiscados.

“Esa situación no se la deseo a nadie”, comentó el cantante, quien cree que las cosas han cambiado en México en los últimos años. “Ha avanzado en el sistema judicial” y, en materia de derechos humanos, se está mostrando “voluntad por hacerlos respetar”, señaló.

Brizuela siente que está en la recta final de esta pesadilla y quiere recuperar su vida, afectada por divorcios, la pérdida de un bebé en gestación y la cancelación de contratos en esa época.

“Aunque ahora me siento libre, una persona honorable, sí amerita (…) que de verdad se restituyan mis derechos y garantías violadas”, apuntó el intérprete, quien dijo que espera convertirse en un referente para que se revisen los casos de personas acusadas injustamente.

La dignidad y la justicia “no tienen precio”, aseguró el argentino, quien adelantó que prepara un disco con el que busca tocar “las fibras más humanas que no solamente le cantan al amor y desamor”.

Las canciones tienen “mensajes para animar a las personas a que no se dejen vencer, sean más participativas dentro de las sociedades y que frente a cualquier circunstancia se debe defender la dignidad del ser humano”, comentó.